lunes, 7 de agosto de 2017



Mi tía Alejandra le había preparado un pebre especial a Carla y le había reservado cazuela.
Algún jueves de junio 2017



Ese día jugó Chile contra Alemania. Carla tuvo que ir a entrenar a Recoleta y hacerle clases a la Fran. Con mi papá nos juntamos a la salida del metro Bellas Artes y fuimos a almorzar al Ravera. El pidió una pizza española y yo una vegetariana. Luego llegó Carla y almorzó pizza de anchoas. Terminando de almorzar fuimos al Museo de Arte Precolombino y los tres alucinamos con tanta belleza ancestral e histórica.
domingo 2 de julio 2017




Este día teníamos muchas ganas de hacer algo pero no teníamos claridad de qué. Más encima, estábamos de ´cumple mes´, fecha la cual jamás recuerdo y Carla si, pero esta vez fue a la inversa.
Con Carla nos gusta celebrar todo más allá de los convencionalismos. Comimos papas fritas y fan shop, algo que se hizo recurrente en estas vacaciones invernales, una de las mejores vacaciones que he tenido en mucho tiempo, sin dejar de trabajar, estudiar, ni salir de Santiago.
sábado 29 de julio 2017

Carla, ruido y juana en el cerro San Cristobal, domingo 23 de julio 2017

El cumpleaños de la fa, lunes 31 de julio 2017

Carla y Muriel, jueves 3 de agosto 2017


Tus gestos deportivos, tu espalda grande, y tus brazos, y tus manos, y que las metas en los bolsillos al caminar. Tu cuello, tus pies, y el lunar que hay en el iris de tu ojo, el sonido de tu risa, el sonido de tu voz ronca, como articulas tus ideas, tu primera cana a los 30.

lunes, 31 de julio de 2017

Me comí dos alfajores, uno de manjar cubierto con chocolate blanco y otro de manjar-lúcuma cubierto con chocolate blanco, y pienso en que mi insulina se debe haber disparado, no es por vanidad que yo no debiese comer dulces. Los compro en un local que está entrando al metro el golf por el lado norte. Por lo general atienden dos mujeres, una más joven que la otra. La que es mayor, tiene el pelo crespo, oscuro y a veces su trato con los clientes es un poco rudo. Ella me recuerda a una de las señoras que estaba encargada de cuidar algunos días de la semana a la abuela de pancho, la señora María Julia. Ella no le gustaba nada a la mamá de pancho, por lo mismo es que pancho se fue a vivir con su abuela y la señora María Julia pasó de cuidarla tiempo completo a sólo algunos días. La señora María Julia tenía un carácter muy fuerte, pero ambas nos llevábamos muy bien, nos hicimos compinches y disfrutábamos pasar el día juntas. De manera paulatina y sutil, pancho y yo tomamos mayor responsabilidad en cuanto a los cuidados de su abuela, y el trato de la señora María Julia con nosotros cambió radicalmente, así que un día en que tuvimos que salir a trabajar ambos, pancho dejó su computador grabando y pudimos ver como ella le hablaba de nosotros a la abuela de pancho, como las reverendas era poco. Así fue que mi actitud con ella cambió, y tomé distancia ya que me produjo pena y decepción compartir y ser abierta con alguien que se refería tan mal de nosotros. Luego de tomar distancia, no pude evitar de que ella me siguiera cayendo bien, así que me dio lo mismo y seguí relacionándome de manera natural. También me di cuenta de que si ella se refería así a nosotros y tenía esas dualidades en su carácter, podría ser porque estaba celosa de nuestra relación con la abuela de pancho, ya que me imagino que debe haber sentido temor de ser reemplazada. En general me llama la atención este tipo de conductas tan comunes entre las mujeres, de cualquier edad, se quieran o no, se conozcan o no. Obviamente, son conductas que  asumo como algo propio del ser humano hasta que suceden conmigo y ahí entro a cuestionarme todo, aunque por lo general siempre llego a la misma conclusión, y es que quienes las emiten sienten profundas inseguridades, miedos, envidias, celos, es decir, una gran falta de amor propio mediante la cual emiten juicios severos o crean opiniones, las cuales tiñen de una certeza casi propia de un vidente respecto a la forma de ser de los demás.
María Julia era una mujer de unos 56 años, con hijos y nietos, que le gustaba usar el pelo corto y un delantal rosado. Me tejía chalecos, me contaba secretos y cocinaba justo la comida que a mi me gustaba. Quería mucho a ruido, me regalaba queques, y a veces incluso me permitía acompañar al baño a la abuela de pancho cuando ella estaba ocupada en otras cosas, pero solo me lo permitía a veces, no siempre.

miércoles, 26 de julio de 2017


yo en el baño del Coque. junio 2017

Cumpleaños de Carla. 24 de junio del 2017

lunes, 29 de mayo de 2017

lunes 29 de mayo. Bar de arriba. 2017

sábado, 29 de abril de 2017

De Caracas viajamos en auto, manejaba Ligia, amiga de mi mamá. Al llegar, una playa pequeña, con palmeras y arena roja. Recuerdo la felicidad que me producían todos los viajes junto a mi mamá y mi hermano. Recuerdo también bañarnos en el mar hasta pasadas las diez de la noche, por el calor y por la luz.
Pequeños peces de colores se amontonaban en la orilla. El hostal en el que alojamos era de unos norte americanos ya mayores. Los desayunos eran muy ricos, llenos de frutas tropicales, y la casa era linda, austera. Las calles estaban llenas de unas hormigas gigantes, pero realmente enormes, que subían por las piernas y mordían fuerte la piel.

Una noche, fuimos a un restaurat que estaba a la orilla del mar, literalmente. Yo pedí paella. Recuerdo que me impactó mucho ver a una pareja cenando acompañados de su perro de raza boxer, el cual corría frenéticamente entre el restaurant y la orilla del mar. En otra oportunidad tomamos un pequeño bote, de madera, con el fin de llegar a unas islas. En la mitad del mar oscuro y profundo, había una porción de color celeste transparente, y en el fondo millones de corales. Yo tenía miedo por la oscuridad marina que bordeaba esta porción de mar traslucido, pero no pude aguantarme, así que me tiré, también Ligia. El agua era salada y me dolieron los ojos, los cuales abrí para poder mirar los corales. Mi mamá tenía un collar de corales color damasco que me gustaba mucho. Cuando yo era chica pase por una etapa en que quería ser bióloga marina. Sabía todo sobre crustaceos, belugas, ballenas y delfines, y cuando vi a mi mamá hacer con tanto esmero su magister en ciencias políticas, me decidí en empezar desde ya a hacer el mío sobre los delfines. Es una pena que la industria cinematográfica norteamericana convirtiese a los delfines en animales cliché, siendo que son de una complejidad infinita.
Mi sueño se hizo realidad cuando íbamos en este pequeño bote, ya que el hombre que conducía, comenzó a hacer una serie de silbidos con el fin de atraer a estos cetáceos marinos que tanto me obsesionaban. En minutos, de ese mar oscuro y profundo comenzaron a emerger montones de pequeños delfines de color grisáceo con pecas, y a saltar alrededor del bote al ritmo de nuestro paso. Yo no lo podía creer y quedé perpleja. Luego de esta experiencia nos dirigimos a una isla que estaba atiborrada de yates y gente adinerada. Recuerdo que nos producía mucha ternura haber llegado en nuestro pequeño bote de madera y estacionarlo al lado de esos costosos vehículos marinos.
Salimos a recorrer la isla y de a poco comenzamos a encontrarnos con iguanas enormes las cuales tranquilas, no se metían con nadie. No tengo claridad si en esa isla vivía gente o sólo se podía ir durante el día a disfrutar del mar, pero lo que si recuerdo es que el agua era completamente trasparente y la arena blanca.
Luego de este paseo, Ligia y yo nos insolamos feo y en las noches yo la veía apoyada en la pared de la habitación tomando ron. Ella tenía unas manos muy finas y bonitas, voz grave, marcas de acné pronunciadas en su cara, y muy buen gusto para vestir, era muy sobria. Ligia llamaba a mi mamá por su apellido paterno "Fernández", ambas se querían mucho, y ella nos tomó esta fotografía.


Yo, mi hermano y mi mamá, en Playa Colorada, Venezuela. 

sábado, 4 de marzo de 2017


Dani. Pirque, febrero 2017

viernes, 3 de marzo de 2017



Carla. Lunes 27 de febrero del 2017

jueves, 2 de marzo de 2017

28-02-2017

La primera y quizás última noche que mi mamá pasa con nosotras en el departamento es ésta. Nunca antes había dormido aquí. Le pedí a Carla que fuese a comprar unos chesee cake a 'El Naturista' porque sé que a mi mamá le gustan mucho. También compré un vino, un chocolate y unos mariscos en lata. Hice de cena ensaladas con quinoa, y mientras yo la preparaba, ella me hablaba sobre el nuevo reportaje que le van a publicar a mi hermano, en 'Vice Colombia', sobre la historia del Krautrock. También se me cayó un frasco grande con vinagre y cebollas en escabeche que compramos en la vega, derramando todo su contenido por la pared y en el piso, estaba nerviosa. Yo me alegro de que todo entre mi mamá y mi hermano se haya reparado, y que ella pueda sentir tranquilidad respecto a su hijo. También me contó que la entrevistaron de la revista 'Ya', esto a raíz de que ella a alguien le contó que se iba a vivir a España y esta persona consideró que su historia de vida era interesante de relatar a otras mujeres. En las fotos que le tomaron va a aparecer junto a su casa vacía. Me mostró una foto de como la maquillaron. Le pintaron los ojos negros negros, y le pusieron un vestido negro con blanco, lo cual no me gustó nada. También la interesada en hacer el reportaje, la consideró "poco feminista", esto por el hecho de migrar, para cuidar a sus padres ancianos, entre muchos otros factores.
Ella consideró que el juicio que le hacían era extraño ya que el feminismo es en parte tener la posibilidad de elegir, poder ser autónoma, y ser dueña de tus afectos y relaciones, sin que nadie te imponga nada. 
Yo pienso igual que ella, y creo que está bien que a sus 56 años quiera seguir indagando en otros modos de vida, que haga lo que quiera.
Ahora ella está instalada en el living con todas sus maletas, hablando con su mejor amiga, mi tía Dianora, que es Venezolana y que también vive aquí, en Chile. Dianora tiene la teoría de que mi mamá no va a aguantar allá y se va a devolver, veamos que pasa.
Mañana junto a Carla la acompañaremos al aeropuerto, y no tengo pena, tampoco habita en mi la duda, pero si debo reconocer que tengo miedo y alegría, miedo de lo que voy a ser yo sin ella y alegría de lo que voy a ser yo sin ella. Siento que mi mamá con esta búsqueda está queriendo ser alguien nuevo, y de esta manera nos está incitando a mi y a mi hermano a lo mismo, liberándonos.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Pirque
21 de febrero del 2017, en San Antonio

martes, 28 de febrero de 2017

Daniela y Felix, en Pirque. 4 de febrero 2017

viernes, 17 de febrero de 2017

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Estos videos corresponden a Santiago Centro y Maipú, durante el año 2014.


Diario mural de mi pieza en la casa de mi papá. Año 2015

jueves, 16 de febrero de 2017


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Me faltó gente muy amada y otras ya se habían ido antes de que cerrara el metro, pero igual aquí se resume el miércoles 8 de febrero. El viejo que aparece atrás sentado, antes de esto, nos agarró muy fuerte el hombro a mi y a Darío, después me tiró besos, antes de eso nos decía: "criollos, criollos", fue medio violento, y yo quería pararle los carros pero pensé que para qué siempre tengo que amargarme por culpa de los borrach@s violent@s, pero la Poli sin pensarlo lo mandó a callar en un segundo. El jueves 9 de febrero también fue un día importante, fui a la casa de mi papá, luego me junté con César, fuimos al taller de Vic y Florencia, luego a comprar chocolates y galletas a un local lleno de cartelitos. Posterior a eso, fuimos al departamento de César, tomamos cerveza, César nos preparó crema de zapallitos italianos, luego llegó Carla junto con la Muri. Después llegó el Danny, tomamos piscolas. Ya desfallenciendo volvimos en uber y pasamos a dejar a la Muri a su casa, luego Florencia se vino a quedar con nosotras, comimos tallarines y jugo de ciruela. Al otro día tomamos desayuno las tres, luego acompañamos a Carla a hacer sus clases junto a Ruido y Juana, y al terminar la clase trajimos a los perritos al departamento y fuimos junto a la Jo, las 4, a recorrer patronato en búsqueda de un shawarma, y en la noche del viernes 10, en la cual había luna llena, fuimos al cumpleaños de la Vale y luego donde Poli y Paloma y de nuevo vimos a la Muri.

miércoles, 15 de febrero de 2017



Dos fotos análogas sacadas con la misma cámara y en el mismo baño a las mismas personas.


La marca de una enredadera en el muro de una casa.
Carla. Valparaíso, enero, 2017.

lunes, 13 de febrero de 2017


Dario, Carla, Pablo y César, en el terminal de Valparaíso. Enero del 2017


Carla, Larrain jr y Franco. Febrero 2017


Foto de enero en el terminal de Valparaíso, ya volvíamos a Santiago. Pablo, César, Darío y Carla. Enero del 2017

Esto sucedió un día sábado de la primera semana de febrero, en el que fuimos a visitar a Dani y Felix por sorpresa. Las imágenes corresponden a Av. Matta, ya que ahí se llevaba a cabo una carrera de los "ciclistas urbanos" -de los cuales Felix fue parte y ahora se encuentra en un receso-. Luego de esto fuimos en micro a un bar que se llama HBH y luego, de noche, nos dejamos caer en departamento de José Ramos.

domingo, 12 de febrero de 2017

Esta imagen me produce mucha ternura por varios factores. En primer lugar, que mi mamá se ponga así para posar en las fotos que le tomo. Luego, el estar almorzando en "El Naturista". En esta oportunidad ella me volvió a contar que el día 7 de febrero de 1987 se estaba comiendo una gran ensalada de frutas -sin helado, detalle en el cual siempre enfatiza- y que yo, dentro, cada vez que ella comía fruta o cosas dulces, le pateaba la guata en señal de agrado, o así lo interpreta ella. De ahí se fue al departamento en el que vivía, frente a la Plaza Brasil -los que están al lado de los chinos ricos, justo en la esquina con compañía-, y rompió bolsa mientras se estaba duchando ya que hacía mucho calor, luego nací en la madrugada. Toda esa historia me la volvió a contar en esta oportunidad, quizás por haberse acercado la fecha de mi cumpleaños numero 30, o por la nostalgia de irse de Chile, o sólo por rememorarlo, no sé. 



En el departamento hacía calor, todos estaban sin zapatos, y tanto Felix como Javier estaban sin polera. A mi obviamente también me dieron ganas de estar sin polera y sin sostenes, pero no lo hice, para la próxima si lo haré, veremos que pasa. Comimos lasagna preparada por Felix y Dani, también tenían cervezas, vino y agua mineral, nosotras llevamos una cassata de pie de limón, el helado que más le gusta a Carla. Vimos un video sobre Jorge González, el vocalista de los prisioneros, en donde hablaba sobre su enfermedad y su historia como músico, jugaron play station, tomé fotos con la cámara digital de Carla en donde la única que salía bien era Coni y luego nos bañamos la piscina durante largo rato.